Biografía

Written by Daniel Muñoz on .

Manuel Rojas

Manuel Rojas es reconocido por muchos como uno de los autores más notables de la literatura chilena. Su obra más difundida, Hijo de Ladrón, se considera como la mejor novela chilena del siglo XX y su publicación, en 1951, marca un cambio en la forma de tratar los temas ahondando en la introspección de los personajes. Su vida y obra constituyen una dualidad inseparable, ya que en muchos de sus relatos la experiencia biográfica se confunde con la ficción.

De padres chilenos, Manuel Rojas nace en Buenos Aires el 8 de enero de 1896, en una casa de la calle Combate de Los Pozos 1678, ubicada en el actual barrio Parque Patricios. Luego, en 1900, sus padres deciden volver a Chile radicándose en Santiago hasta 1903, año en que su madre, que había enviudado dos años antes, decide volver a la capital argentina con su único hijo. Hasta 1908 ambos viven en distintas casas de inquilinato de los barrios de Caballito, Flores y Boedo. Ese año viajan a Rosario y luego, en 1910, se trasladan a Mendoza.

Esta época es, para el niño y joven Manuel Rojas, una época de esfuerzo y penurias, de estudios interrumpidos y ocupaciones ocasionales para ayudar a su madre y, sobre todo, de un aprendizaje callejero en contacto con numerosos seres que, años más tarde, convertidos en personajes de sus relatos, retrataría con profunda cercanía y sensibilidad.

A ambos lados de la cordillera

En Mendoza realiza diversos oficios: ayudante de electricista, pintor de brocha gorda, trabajador agrícola y finalmente se ocupa como peón cordillerano del Ferrocarril Trasandino. Toma contacto con obreros anarquistas y comienza a leer escritos que promueven esa corriente. En abril de 1912 llega a Santiago desde Mendoza, después de una travesía a pie y escondido en un tren de carga. Vive en piezas de diferentes conventillos y se ocupa en trabajos esporádicos como pintor de carruajes y cuidador de lanchas en Valparaíso. En todo este tiempo mantiene vínculos con el mundo anarquista, es detenido durante una persecución realizada en 1913.

Por esa época comienza a escribir poesías motivado por José Domingo Gómez Rojas, joven poeta que años más tarde moriría encarcelado víctima de la represión…

Por esa época comienza a escribir poesías motivado por José Domingo Gómez Rojas, joven poeta que años más tarde moriría encarcelado víctima de la represión oligárquica del año 20. También colabora con encendidos escritos en los periódicos anarquistas La Batalla de Santiago y La Protesta de Buenos Aires. Comienza a vincularse con gente del teatro obrero desempeñándose como consueta o apuntador en algunas compañías y como linotipista en pequeñas imprentas.

En 1917, la revista literaria del grupo Los Diez publica su famoso soneto Gusano que aparecerá durante años en numerosas antologías.

En 1921, integrando una compañía de teatro, viaja nuevamente a Argentina. A su paso por Mendoza publica, en la revista Ideas y Figuras,  un conjunto de sus poesías bajo el nombre de Poéticas.

Permanece en Buenos Aires hasta 1924. Estando en esa ciudad logra, con su relato Laguna, el segundo lugar en un concurso de cuentos del periódico La Montaña. En el describe parte de su experiencia como trabajador en la Cordillera de los Andes. Luego  obtiene otro segundo premio con su cuento El Hombre de los Ojos Azules en un concurso de la revista Caras y Caretas.

De regreso a Chile en 1924, realiza breves giras con compañías de teatro y continúa con su labor de linotipista.

A fines de 1926 se publica su libro de cuentos Hombres del Sur y al año siguiente Tonada del Transeúnte que recopila varias de sus poesías. Ambas publicaciones alcanzan un destacado reconocimiento por parte de  los críticos.

Colabora como redactor libre del diario Los Tiempos con artículos firmados con el seudónimo de “Pedro Norte”.

Hijo de ladrón

En 1928 es contratado como bibliotecario de la Biblioteca Nacional y se casa con la profesora y poetisa María Luisa Baeza con quien tiene tres hijos: María Eugenia, Paz y Patricio.

En 1928 se casa con la profesora y poetisa María Luisa Baeza con quien tiene tres hijos. A fines de marzo de ese año muere su madre, Dorotea Sepúlveda…

A fines de marzo de ese año muere su madre Dorotea Sepúlveda, con quien Rojas había compartido estrechamente su errabunda infancia y juventud. Era una mujer silenciosa, de vigoroso y abnegado carácter, que le contaba historias a su hijo como única entretención. Narraciones que serían reproducidas por él en algunos de sus libros.

Al año siguiente de casarse, se publica un nuevo libro de cuentos bajo el título de El Delincuente. En él aparece El Vaso de Leche, uno de sus relatos más conocidos y conmovedores por su profunda humanidad, junto a un fuerte sentimiento de solidaridad ante el desamparo y el abandono. Este libro recibe los Premios Marcial Martínez y Atenea de las Universidades de Chile y Concepción, respectivamente.

En 1930 escribe su primera novela que titula Lanchas en la Bahía. En ella relata parte de su experiencia como cuidador nocturno de lanchones en el puerto de Valparaíso. Al año siguiente la presenta a un concurso del periódico chileno La Nación obteniendo el primer premio. La obra se publica en 1932 con un prólogo del destacado crítico Alone e incluye el breve texto Imágenes de Buenos Aires – Barrio Boedo, relato con que Rojas  inicia  su proyecto autobiográfico de aquellos años infantiles en Argentina.

En 1934 se edita Travesía que incluye nueve cuentos. En 1936 publica su segunda novela, La Ciudad de los Césares, relato basado en la leyenda de una ciudad encantada de la Patagonia. Ese mismo año fallece su mujer y debe cuidar a sus tres hijos aún pequeños. Asume como director de la Imprenta de la Universidad de Chile, escribe artículos para el diario Las Últimas Noticias, ejerce como traductor en un par de editoriales, vende cartillas en el Hipódromo Chile, es nombrado Presidente de la Sociedad de Escritores de Chile y organiza, en 1937, el Primer Congreso de Escritores Nacionales.  Publica una recopilación de ensayos con el título De la Poesía a la Revolución (1938).

Durante la década del 40, Manuel Rojas continúa colaborando con artículos en diversos periódicos y se re editan algunas de sus obras. En 1941 se casa con Valérie López Edwards.

Después de casi una década de silencio literario, interrumpido sólo por sus crónicas periodísticas, en 1951 publica la que llegaría a ser su obra maestra: Hijo de Ladrón.

Esta novela, escrita en primera persona y con numerosos pasajes autobiográficos, introduce al personaje Aniceto Hevia, el otro yo literario de Manuel Rojas que será protagonista de la tetralogía fundamental del autor.

Después de casi una década de silencio literario, interrumpido sólo por sus crónicas periodísticas, en 1951 publica la que llegaría a ser su obra maestra: Hijo de Ladrón.

Hijo de Ladrón cambia el rumbo criollista y local de la novela chilena y le confiere universalidad al tratamiento de los temas. La linealidad temporal es reemplazada por retrospecciones frecuentes y el monólogo interior surge como un recurso que informa sobre los rasgos sicológicos del protagonista. Los personajes poseen la sabiduría inocente que confiere la experiencia y dolor del desposeído, una filosofía de la solidaridad, un reconocerse en el otro y, a la vez, una conquista del habla reprimida.

La novela, traducida a varios idiomas, es pieza esencial de las letras chilenas y consolida el reconocimiento literario de Rojas tanto en Chile como en el extranjero. Viaja a Colombia, Estados Unidos, Panamá y Puerto Rico, dictando conferencias sobre literatura.

En 1952 viaja por primera vez a Cuba y ejerce como profesor en la recién creada Escuela de Periodismo de la Universidad de Chile.

En 1954 se publica su poema Deshecha Rosa, dedicado a su mujer fallecida. Al año siguiente aparece Imágenes de Infancia, un ampliado relato de su niñez que se completará, como obra póstuma, en 1983 bajo el título Imágenes de Infancia y Adolescencia.

Premio Nacional

En 1957 se le otorga, por unanimidad del jurado, el Premio Nacional de Literatura, el máximo galardón y reconocimiento de Chile a sus creadores literarios.

Al año siguiente se publica Mejor que el Vino, segunda novela protagonizada por Aniceto Hevia con la que obtiene el premio Mauricio Fabry. Situada en Argentina y Chile, se ocupa de las experiencias amorosas del personaje central y corresponde al cuarto momento cronológico de las 4 novelas que se suman a Hijo de Ladrón, Sombras Contra el Muro (1964) y La Oscura Vida Radiante (1971).

En su Antología Autobiográfica, Rojas presenta la genealogía de sus más importantes novelas y cuentos, definiendo y aclarando los rasgos autobiográficos de sus narraciones.

Continúa viajando. En Caracas dicta un curso sobre creación literaria que se editará más tarde en un cuadernillo bajo el título Apuntes Sobre la Expresión Escrita (1960). Es invitado por varias universidades de Estados Unidos a dar conferencias, entre ellas, la Universidad de Washington en Seattle, la Universidad de Oregon y la de California en Los Ángeles.

En 1958 se estrena Población Esperanza, obra de teatro escrita en conjunto con la dramaturga Isidora Aguirre.

En 1960 aparece su novela Punta de Rieles, obteniendo un amplio reconocimiento de la crítica y de los lectores. Se publica también su libro de ensayos El Arbol Siempre Verde, que incluye su escrito Algo Sobre mi Experiencia Literaria, donde Rojas da cuenta de sus inicios en la literatura, de sus propósitos y preocupaciones en torno al estilo y otros temas del oficio literario.

Al año siguiente, la Editorial Zig – Zag de Chile publica sus Obras Completas, título inexacto ya que no logra reunir la totalidad de su vasta obra. Aparece su Antología Autobiográfica, donde el propio Rojas presenta la genealogía de sus más importantes novelas y cuentos, definiendo y aclarando los rasgos autobiográficos de sus narraciones.

En 1962 viaja a México desde Estados Unidos y en Ciudad Juárez se casa con Julianne Clark. Reside un año en el Distrito Federal y escribe Pasé por México un Día (1965), libro basado en sus lecturas sobre la literatura y la historia mexicana, así como en sus vivencias en este país.

Publica, en 1965, su Historia Breve de la Literatura Chilena, una personal presentación de los nombres más destacados de la literatura de Chile, que fue  muy discutida por los críticos y pares.

En 1966 viaja a Cuba, inicialmente como delegado chileno, junto a Salvador Allende, a la Conferencia Tricontinental, y luego participa como miembro del jurado del concurso de literatura de Casa de las Américas. Desde Cuba viaja a Europa y visita España, Portugal, Italia, Francia, Inglaterra, Czechoslovakia y Rusia, volviendo a Chile vía los Estados Unidos. Las traducciones de sus libros se multiplican.

Tres años después es invitado a Israel y escribe Viaje al País de los Profetas, donde relata sus impresiones sobre el país, su situación histórica y su gente. Antes de regresar a Chile visita nuevamente España y Grecia.

En 1969 Manuel Rojas empieza a escribir lo que será su última novela: La Oscura Vida Radiante, la cual fue publicada en Buenos Aires – Argentina, en 1971. Por su contenido la dictadura de Pinochet impide que esta obra sea editada en Chile, lo que sólo se hará, más de diez años después, en 1982.

A comienzo de los años 70 la Editorial Sudamericana publica una importante recopilación de sus relatos con el nombre de Cuentos (1970). Posteriormente la Editorial Aguilar de Madrid publica Obras (1973), una extensa compilación de sus poesías, ensayos, cuentos y novelas.

El 11 de marzo de 1973 Manuel Rojas fallece en Santiago. A su funeral asisten numerosas personalidades del mundo cultural, político y social  de Chile, entre ellas el Presidente Salvador Allende. El Senado de la República le rinde un especial y sentido homenaje.

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